Actualmente vivimos en un país globalizado cuyo propósito general es ganar dinero. Y por ello, inclinándose la mayor parte del tiempo al capitalismo, creamos este blog, apoyado de las carreras de negocios internacionales y ciencias de la comunicación, nuestro propósito es crear un espacio con libertad de expresión, en donde se muestre la realidad de nuestra sociedad, y no aquella que está por debajo de las noticias, artículos u opiniones, sino la que nosotros mismos construimos y nos queremos hacer creer.

Este espacio está formado por notas periodísticas y datos publicados en diferentes fechas, cumpliendo con su lado de ciencias de la comunicación y por su lado de negocios, enfocado al monopolio que crean las empresas televisivas y su impacto en el país, especialmente en lo económico y lo social.

La problemática que busca resolver este blog, tiene como base la pérdida de identidad como cultura, la dependencia y no individualidad de opiniones que en cierta forma los monopolios alimentan, donde su principal objetivo son las ganancias. Enfocándose en el tema de la televisión que es un medio masivo de comunicación, este puente hacia las personas busca dar herramientas para que cada quién se informe y pueda defenderse frente a este tipo de casos, donde existen empresas que buscan en gran medida su satisfacción propia y no le brindan al ciudadano el servicio que se supondría recibirían de su parte.

martes, 30 de noviembre de 2010

Los monopolios en México



Joaquinsan (2007, 30 enero). Los monopolios en México (En Línea). http://www.youtube.com/watch?v=u-YAUtA2TrQ&feature=related

Contubernio: Partido Verde y monopolio televisivo en México

En medio de campañas electorales, dos intereses se entrelazan para forjar un contubernio perfecto.
Las encuestas indican que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) conservará, e incluso podrá aumentar su fuerza política en las próximas elecciones, en parte, por el descredito de los tres partidos principales en México  Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Partido Acción Nacional (PAN).
El dramatismo utilizado por el Verde al promover la pena de muerte, ha causado polémica, pero también ha tenido impacto electoral, debido a la violencia y secuestros que vive el país.
Sin embargo, de lo que poco se habla y existen numerosos elementos que lo corroboran, es de la alianza del Verde con Televisa (la mayor televisora del país).
El poder de la imagen
El Partido Verde utilizó actores de Televisa para darle voz e imagen a sus propuestas.
Utilizando un calculado marketing político, fueron seleccionados dos empleados notables de la televisora: Maité Perroni, cantante y actriz de telenovelas y el actor Raúl Araiza.
La televisora usó sus recursos mediáticos como revistas del corazón y programas para entrevistar a dichos actores.
El objetivo: hacer creer al televidente ó lector que los actores comparten la ideología y propuestas del Partido, pero los hechos demuestran lo contrario.
El mismo Raúl Araiza, quien fue utilizado para promover la pena de muerte en televisión dijo en una entrevista: “Dentro de una audición grande de actores, me escogieron a mí y a Maité. Así como si me hubieran escogido Coca-Cola…, ese es el mismo proceso como actor, como imagen. No tanto meterme a fondo en cuestiones ya políticas,  ni representar a fondo a nadie”
El Instituto Federal Electoral (IFE) podría imponer multas por 13 millones de pesos contra el Partido Verde y Televisa, por “haber difundido promocionales de manera encubierta y en abierto fraude electoral con los actores Raúl Araiza y Maite Perroni”.


Contubernio consumado
Los principales periódicos mexicanos publicaron recientemente queTelevisa ha impulsado y difundido la campaña del Partido Verde, pero hay algo detrás de ese inocultable apoyo.
El consorcio televisivo prácticamente escogió varios de los candidatos a diputados de “los verdes”, por ejemplo: Lorena Corona Valdez, compañera de Javier Tejado Dondé, quien por años ha dirigido el departamento jurídico de Televisa; Rodrigo Pérez Alonso,Mariana Ivette Ezeta y Juan Gerardo Flores, quienes se dice han trabajado para la empresa de televisión.
La pretensión de Televisa es poseer influencia dentro del Congreso para conservar y ampliar sus privilegios.
El pacto parece cerrado. Por un lado el Verde conseguirá un porcentaje importante en la votación y salvar su registro para sobrevivir; por el otro, Televisa ampliará su campo de negociación en el poder legislativo, y quizá, en un futuro pueda vender cara su alianza con este partido en las elecciones presidenciales del 2012...


 
Uriquieta L. (2009, 04 julio) Contuberino. Partido verde y monopolio televisivo en México (En Línea). http://www.mdstestserver.com/treff3/index.php?option=com_k2&view=item&id=171:contubernio-partido-verde-y-monopolio-televisivo-en-m%C3%A9xico&Itemid=8&tmpl=component&print=1&lang=es

México declara guerra a monopolios

México está tomando pasos contra las empresas casi monopólicas, 
que el gobierno responsabiliza por truncar el crecimiento del país, 
sin embargo no ha sido fácil arrancarle el control a esas grandes firmas.
Dominando la industria de la televisión mexicana se encuentra  
Televisa, del magnate Emilio Azcárraga, que tiene 70% de la 
audiencia y controla a la mayor operadora de TV por cable 
y una operadora de TV satelital.
La parte restante del sector es controlada principalmente por su rival
TV Azteca.
Los mexicanos bromean con lo complicado que es pasar un día 
sin poner dinero en el bolsillo de Carlos Slim, propietario de 
las mayores operadoras telefónicas del país, así como de 
tiendas departamentales, restaurantes, una tabacalera, una 
aerolínea y compañías constructoras.
El mes pasado, el presidente Felipe Calderón dijo que la Comisión 
Federal de Electricidad (CFE), distribuidora estatal de energía 
eléctrica mexicana, abriría una licitación para el uso de dos fibras 
ópticas, parte de su red nacional.
El plan daría a las pequeñas operadoras de telefonía una alternativa a
tener que negociar con Telmex de Slim, que controla 80% del mercado 
de la telefonía fija y gran parte de la infraestructura de la industria de
telecomunicaciones.
A falta de grandes avances en materia de competitividad, la apertura 
de la red de fibra óptica es uno de los pequeños pasos que el 
gobierno y la Cofeco -regulador antimonopolios- han dado para 
balancear el sector.
"Aún estamos lejos, pero creo que son pasos en la dirección correcta",
dijo el mes pasado el director de la Cofeco, Eduardo Pérez Motta.
Calderón ha prometido tener mano firme en las industrias cementera,
televisiva y de telecomunicaciones.
Los legisladores aún tienen que rediseñar una ley de televisión y 
radiodifusión que la corte suprema declaró ilegal en el 2007, 
señalando que le da más privilegios a la ya dominante Televisa. 
Los legisladores aprobaron esa ley en el 2006, en temporada de comicios.
"Los poderes mediáticos son formidables. Los partidos necesitan de ellos, 
los candidatos necesitan de ellos. Pueden orientar la opinión publica 
en un sentido o en otro", dijo José Antonio Crespo, analista de Centro 
de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
  • DURO DE ROMPER
La Cofeco recientemente lanzó una investigación por colusión 
entre la cementera dominante Cemex y otras firmas grandes del sector, 
pero el proceso podría tomar años.
Cemex niega dominar la industria cementera mexicana, y ha dicho que
no ha violado la ley.
Los detractores de Telmex y la telefónica celular América Móvil, 
también propiedad de Slim, las acusan de sofocar a las operadoras 
menores cobrándoles altas tarifas por la interconexión y el uso de sus
redes.
Slim, que es uno de los mayores empleadores en el país, insiste en 
que sus empresas no son depredadoras, y que el país necesita de 
empresas grandes para competir internacionalmente.
Las investigaciones en marcha realizadas por Cofeco podrían llevar 
a que Telmex y América Móvil sean declaradas oficialmente "dominantes" 
en sus mercados, lo que las expondría a regulación más estricta para
limitar su poder.
La Cofetel, el regulador de las telecomunicaciones, ha tomado medidas 
que facilitan a los jugadores menores la competencia con Telmex y 
América Móvil, como permitir a las operadoras de TV por cable 
ofrecer servicios de telefonía e Internet.
"Se tiene que hacer mucho más para reducir el monopolio de Slim, 
dijo Crespo.
La Cofeco ha instado a los legisladores a permitir que compañías 
extranjeras tomen participaciones de control en las empresas de 
telefonía fija del país.
El permitir a la española Telefónica competir en el mercado 
mexicano de la telefonía celular ayudó a reducir la participación 
de América Móvil, que hace unos años era cercana al 100 por ciento.
Las medidas para mejorar la competencia generalmente son apoyadas
por todos los partidos políticos, pero a menudo no logran convertirse 
en ley.
"Nosotros cabildeamos todo el tiempo, pero los cabilderos del sector 
privado grande, la verdad es que son muy efectivos", dijo Pérez Motta.


El Economista (2009, 21 junio). México declara guerra a monopolios(En Línea). http://eleconomista.com.mx/notas-online/negocios/2009/06/22/mexico-declara-guerra-monopolios

Monopolios y televisión

Los monopolios, tradicionalmente, no eran entendidos sólo como empresas o grupos de empresas que acaparan el total, o la parte fundamental, de una rama de la actividad económica, lo cual les permite aumentar los preciosGershenson A.(2006,31 diciembre) La Jornada .Monopolios y televisión(En Línea). http://www.jornada.unam.mx/2006/12/31/index.php?section=opinion&article=015a1pol
 por la falta de competencia real. No sólo eso, normalmente se ha tratado de las empresas con mayor tamaño, especialmente en lo económico.
Lo que sucede en el caso de la llamada televisión abierta (o sea, a la que tiene acceso todo el que tiene una televisión, a diferencia de los casos en que el acceso es para usuarios que pagan una cuota por su membresía en la red de que se trate), en nuestro país, y en especial lo que ha pasado recientemente, muestra que en México puede haber, y hay, elementos que resultan más importantes que el tamaño o la fuerza económica. Resulta que el que quiere entrar a competir como el tercer proveedor del servicio de televisión abierta, incluye entre sus socios a la General Electric (GE). Esta corporación es la mayor en su rama (o su rama original, pues abarca ya varias) en Estados Unidos.
Entre las ramas de actividad en las que ahora actúa esta gran empresa, están: turbinas y motores para avión; locomotoras; generadores de electricidad, incluyendo nucleares, termoeléctricas y de viento; plantas desalinizadoras de agua de mar, y purificadoras de agua; electrodomésticos; focos, lámparas y otros artículos para el alumbrado y productos para la industria petrolera.
El recientemente nombrado encargado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, anunció que no se estaba considerando una tercera empresa para la televisión abierta. ¿Por qué los dos consorcios mexicanos de este ramo, ya afianzados como monopolio, ganan tan fácil y tan rápido a otra empresa, mayor que ellas? Este es el tema de este artículo, y es un rasgo muy importante de varios monopolios privados mexicanos. Recordamos que el monopolio puede incluir a una o varias empresas, sobre todo si éstas se ponen de acuerdo entre sí. Por ejemplo, las siete hermanas (de las cuales ahora sólo quedan cuatro) ejercieron durante décadas un monopolio, fijando precios y políticas petroleras.
Es sabido que la televisión abierta apoyó a la derecha durante la pasada campaña electoral y fue instrumento de la guerra sucia contra la izquierda. Cuando se le requirió, cerró sus puertas y sus cámaras a la izquierda. Ya había recibido en premio una reforma a la ley del ramo. Ahora, a las primeras de cambio, recibe el aval a su posición monopólica, incluso frente a una gran empresa trasnacional.
Esta situación, esta relación entre algunas empresas y altos funcionarios públicos, no es sólo de ahora o de estos años. En los pasados dos años adoptó formas muy notorias, pero el fenómeno viene de muy atrás. Sin esta relación especial no se explican, por ejemplo, el rescate bancario y el Fobraproa­IPAB.
El enriquecimiento de unas cuantas empresas e incluso personas beneficiadas es tal que les alcanza para mostrar ampliamente su agradecimiento a los funcionarios que los beneficiaron. Es frecuente que dentro de este medio privilegiado de funcionarios y multimillonarios, se den favores o incluso intercambios de favores.
Hasta el momento, y con la declaración del mencionado secretario, el monopolio televisivo mexicano va ganando. Va conservando su monopolio, sin restricción alguna. La GE ha declarado que seguirá insistiendo en su propia red de televisión abierta. Y, claro, cuenta con sus propios mecanismos y sus propias fuerzas. Pero en este caso, estamos viendo las peculiarida

Gershenson A.(2006,31 diciembre) La Jornada .Monopolios y televisión(En Línea). http://www.jornada.unam.mx/2006/12/31/index.php?section=opinion&article=015a1pol

domingo, 26 de septiembre de 2010

Ley televisa


La Ley Televisa es hoy una reforma impugnada por muchos actores políticos y sociales. Están en juego diversos intereses que definirán el rumbo de los medios en México para las siguientes décadas. El problema de percepción pública en el país es que los políticos no fueron críticos con lo que aprobaron, más bien se plegaron a los intereses de una empresa que legalmente defiende sus intereses, pero que legítimamente excluyó los intereses del resto de los participantes. 
Las reformas a la ley de telecomunicaciones y radio y televisión significaron un momento de completa debilidad de la clase política, y de completa fortaleza de los grupos económicos relacionados con la radio y la televisión. Intervinieron directa o indirectamente otros grupos económicos, grupos políticos, asociaciones ciudadanas y organizaciones internacionales que buscaron en todo momento proteger sus intereses.
Los resultados son inciertos indudablemente, porque ni los políticos ganaron, ni tampoco los económicos. En el desgastante proceso por posicionar en la agenda sus intereses tal vez lo único que lograron fue neutralizarse mutuamente. Tendríamos, para responder correctamente, que verlo en dos tiempos. Los grupos económicos tuvieron la capacidad de imponerse sobre los políticos en 2006 pero los políticos respondieron contundentemente en 2007. El resultado de ambas agresiones tiene balance negativo para ambos grupos. Los mutuos señalamientos en sus respectivos medios de comunicación degeneraron en una polarización insana entre estos grupos. 
La sociedad en cierto momento intentó tomar postura pero la mayor parte del tiempo se mantuvo al margen. Lo que sí fue evidente es un despertar de la sociedad, al menos para estar al tanto de lo que sucedía. El alto nivel de confrontación permitió que el ciudadano pudiera percatarse de los defectos de ambos grupos, así como de sus debilidades. La conciencia ciudadana respecto al tema de las telecomunicaciones, de los grupos fácticos y su alto poder de influencia, de los partidos políticos y su gran capacidad de imponer decisiones de emergencia. Esto demostró que los grupos políticos en México pueden actuar de manera conjunta si es que encuentran enemigos y amenazas compartidos.


LA JORNADA (2010, 13 de abril) Exigen grupos sociales a legisladores no empecinarse en la ley Televisa. (En línea) http://www.jornada.unam.mx/2010/04/13/index.php?section=politica&article=014n2pol

Moral, L. (2008, septiembre) Biblioteca virtual de derecho, economía y ciencias sociales. Sociedad desarrollo y movilidad en comunicación (En línea) http://www.eumed.net/libros/2010a/664/La%20Ley%20Televisa.htm Consultado el 27 de septiembre de 2010.

Televisa, monopolio subsidiado

Proceso.com.mx
Jenaro Villamil

MÉXICO, D.F., 16 de febrero ¿De qué manera explicarán los diputados y senadores que
aprobaron exentar hasta por 5 mil 600 millones de pesos por el pago de derechos a los 'nuevos jugadores' de la telefonía celular, cuando Televisa ya oficializó que cuenta con casi mil 500 millones de dólares para comprar 30% de la compañía telefónica Nextel si ganan la polémica licitación de la banda 1.7 Ghz, ideal para los servicios de cuádruple play (video, audio, Internet y telefonía)?

El contraste entre los argumentos que se esgrimieron para justificar un privilegio fiscal de ese
tamaño y la soberbia de Televisa para doblegar al Congreso, a la Comisión Federal de
Competencia, a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y mandarle el mensaje a la Cofetel de que esa nueva banda será suya, sólo confirma lo que no han querido ver los organismos reguladores: la empresa que dirige Emilio Azcárraga Jean actúa como monopolio, condiciona como monopolio, presume como monopolio, intimida como monopolio, pero no se le reconoce esta condición. Incluso, reclama subsidios fiscales.

El problema fundamental es que en medio de la peor crisis financiera y económica del país, el
Estado mexicano decidió exentar a Televisa y a su socio Nextel del pago de derechos por el
usufructo de un bien público que es el espectro para la telefonía celular. Se dijo una y otra vez que el transitorio del artículo 244-E de la Ley Federal de Derechos no tenía 'ninguna dedicatoria', y hasta Televisa publicó un desplegado para desmentir a los diputados Javier Corral, Armando Ríos Peter, José Narro y a la mitad de la bancada del PAN en el Senado, encabezada por Santiago Creel, que criticaron una medida de esta naturaleza.

Ahora queda muy claro que se trata no sólo de subsidiar a un monopolio en televisión abierta, sino de subsidiar su ingreso al mercado de la telefonía móvil.
Un Un ejemplo de esta situación es la autorización en un tiempo récord que le otorgaron los
integrantes de la Comisión Federal de Competencia a Televisa para adquirir 30% de la compañía Nextel-México, bajo el argumento de que 'implica la asociación de dos empresas enfocadas a mercados distintos', que no generará prácticas monopólicas.

El organismo que encabeza Eduardo Pérez Motta simplemente no tomó en cuenta que para
analizar los nuevos mercados convergentes (telecomunicaciones y medios electrónicos) es
importante tomar en cuenta la condición monopólica de Televisa en materia de publicidad y de
producción y distribución de contenidos audiovisuales.

Televisa posee 68% de las concesiones en materia de televisión abierta, concentra 75% de la
publicidad en medios electrónicos, tiene cuatro 'canales espejo' que el Estado le otorgó sin pago alguno hasta el 2021, y ha frenado la posibilidad de que exista una competencia real en esa materia.
También controla ya más de 55% del mercado de la televisión restringida –a través de
Cablevisión y sus socias Cablemás, TVI y Megacable--, impone sus condiciones para cumplir con las reglas del must carrier y el must offer, pero esa situación parece no ser una práctica
preocupante para el futuro de la convergencia tecnológica.

Por si esto no bastara, Televisa tiene 130 permisos para centros de apuestas, posee 25% de una empresa de aviación, controla las agencias publicitarias, el mercado discográfico, la industria del espectáculo, el futbol profesional y no tiene rival en su estrategia de mercadotecnia política.
El artífice de esta expansión de Televisa hacia el mercado de telecomunicaciones –antes reservado al monopolio de Telmex-- es su vicepresidente de Finanzas, Alfonso de Angoitia.

El lunes 15 de febrero, en rueda de prensa telefónica, De Angoitia confirmó lo que sus
competidores Iusacell y MVS han documentado en sus demandas de amparo en contra de la
licitación de la banda 1.7 Ghz: Televisa considera que esta concesión le corresponde.
De Angoitia afirmó que la adquisición de 30% de Nextel México, con posibilidad de incrementarla 7.5% más, 'está sujeta a la condición de que ganemos la licitación y a que Nextel tenga frecuencias para ampliar sus servicios. Entonces, si no fuera exitosa la propuesta que vamos a presentar en la licitación, no haríamos ya el negocio, y quedaríamos las dos partes libres a partir de ahí'.
En otras palabras, si la licitación no es para la sociedad Nextel-Televisa, el multicitado anuncio de la adquisición es puro aire. Sin embargo, De Angoitia no admitió –quizá porque nadie se lo preguntó-- que las bases de la licitación que emitió la Cofetel están claramente direccionadas para que el consorcio formado por la televisora mexicana y la telefónica de origen estadunidense se quede hasta con 80 Mhz de la banda 1.7Ghz.
Ninguno de sus otros competidores –Iusacell, Telcel, MVS o Telefónica-- puede aspirar a la mayor parte de este pastel.

Estamos ante el surgimiento de un ‘megapoder’, tal como lo señaló Proceso en su edición de esta semana: unos legisladores que le garantizan privilegios fiscales, una Secretaría de Hacienda que cabildea a su favor, un órgano regulador de antimonopolios que simplemente no ve o que para todos es un hecho –el predominio absoluto de Televisa en las concesiones--, una Cofetel que emite bases favorables para los intereses del consorcio y una clase política intimidada y desesperada por aparecer en la pantalla del monopolio para que no veten sus aspiraciones y la fantasía de algunos intelectuales que pretenden encontrarle, ahora sí, bondades a una compañía que siempre ha actuado monopólicamente.

El asunto no es de maquillaje o de crear canales como Foro TV para lavarse la cara ante un sector crítico.
El fondo del asunto es de estructura de poder. Mientras no se democraticen los contenidos,
concesiones y telecomunicaciones, el ‘megapoder’ seguirá absorbiendo lo que
quiera, incluyendo la fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Comentarios: jenarovi@yahoo.com.mx.


Debate sobre monopolios en México

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